Batman visto desde los ojos de un antropólogo

Quise poner ese título por que Batman siempre ha sido una fuerza cultural y comercial. Por más supuestamente oscuro que sea su personaje, su vida se encuentra la luz de todos, particularmente por las películas. Y sin embargo siempre hay algo más que decir sobre él.

Recuerdo hace mucho que en History Channel le hacían un perfil psicológico al personaje. Las conclusiones eran poco halagadoras, desde el narcisismo hasta la psicopatía pura, Batman resulta ser más bien un deshecho humano. Por otro lado, el título de este texto hace referencia a mi y a mi profesión, sin embargo, creo que abusé de mi título profesional porque lo que haré a continuación no será un análisis antropológico, sino que acaso mundanamente semiótico de un comic en particular del personaje, que cuando me enteré de él - y años más tarde lo pude leer, me volvió loco por su calidad y bienhechora. El comic se llama Venom y fue escrito por Dennis O´Neil y dibujado por Trevor Von Eeden principalmente.

Ahora, antes de comenzar está diatriba, he de confesar que aunque es un comic de décadas atrás, fue recientemente editado en español. Si estás aproximándote a tus treintas y leías cómics con mediana pasión, sabrás que no fue hasta recientemente que los mejores cómics de DC y Marvel comenzaron a ser reeditados bajo el mando de un tipo que curiosamente tiene mi apellido. Del editorial Vid en los tardíos noventas con la muerte de Superman y los Amalgam cómics, la segunda década de los dos miles le significó un daño a mi cartera.

Comic Venom de Batman

Alguno de los veranos que solía irme a trabajar de mesero o cocinero a Toronto me encontré con un valioso libro del guionista antes mencionado, Dennis O´Neil, quien de manera suscita y concisa explicaba en él como elaborar un guión decente de cómics. El libro hecho en formato de comic, con no más de doscientas hojas, cambió mi vida en varios sentidos. No solo estaba finamente elaborado con una clara exposición de cómo elaborar un comic, sino que al menos en parte también servía como una especie de elaboración histórica de la historia del guión en el comic anglosajón. Fue en ese libro que por primera vez entré en contacto con el comic de Venom.

O´Neill explicaba como de finales de los setentas, pero principalmente en los ochentas, los cómics dieron un giro cuántico hacia asombrosas profundidades, cobrando nuevas texturas en los dramas que describían. Por su puesto O´Neill no se aguantaba las ganas de mencionar aquella vez que escribió el guión de un comic de Flecha Verde, donde hablaba de cuestiones raciales y de drogadicción. Jamás olvidaré a ese nimio paladín de Flecha Verde inyectándose heroína en un sombrío cuarto. Más allá de ese comic, el cual representa otra historia, O´Neill hablaba de otras tantas verdades del comic.

Comic de Batman

Fue en la enunciación de esas verdades y sus respectivas ejemplificaciones que conocí el comic de Venom. Mientras O´Neil hablaba de la entidad semiótica que representa el lenguaje del comic, más allá de las letras o los dibujos por si mismos, era en conjunto que le hablaban al alma del lector, jamás de manera separada. En estos momentos quisiera agregar que soy un fan de la cultura en general, y soy un amante de los libros en particular, y sin embargo, jamás he logrado transmitirle a mis camaradas burgueses latinoamericanos de más de 45 años la magia de que conlleva leer cómics, en especial los de esta calaña.

Luego de explicar lo antes mencionado sobre la entidad semiótica, O´Neil comentaba que ha habido grandes historias de comics que llevan pocas palabras o pocos dibujos y no por eso dejan de ser buenas historias; es aquí que traía a colación el comic de Venom. Como todos habremos de saber, el único súper poder de Batman es su dinero, en lo respectivo a volar o a tener una súper fuerza, el oscuro y alado nos queda a deber.

Comic de Batman

Pues en el comic de Venom, O´Neil profundiza en la vulnerabilidad humana de Batman, desde lo físico hasta lo emocional, es por eso que me parece un comic tan interesante. En él vemos a un Batman sí atormentado por la muerte de sus padres, pero aún más atormentado por la muerte de una niña que no pudo salvar mientras se ahogaba. En medio de una pocas imágenes con aún más pocas palabras, vemos la lucha fútil de un uberrimo humano Batman intentando mover una roca que es demasiado pesada para él y por lo tanto la niña y sus pulmones sucumben ante el agua. A partir de este evento el héroe entra en una crisis que lo lleva a consumir unas adictivas y dañinas pastillas que lo hacen físicamente más fuerte. No les cuento más por si alguna vez tienen la oportunidad de leerlo.